Granada tierra soñada

Siempre que pienso en la ciudad, pienso en aquella canción que cantaban los tres tenores. Una ciudad y una provincia que por cercanía ha acogido en su regazo a Alcalá la Real y por la que muchos de sus habitantes se sienten parte. Granada sin lugar a dudas es la tierra soñada.

 

Pero hoy vengo a hablar de la provincia. Granada como ciudad es una joya, hay que descubrirla en cada rincón. El albaicín, la Alhambra, el paseo de los tristes, sus acequias…en fin, se merece otro post, pero ¿qué pasa con el resto?

Desde Alcalá se pueden hacer excursiones a poblaciones cercanas con una historia muy paralela a la nuestra. 

Montefrío, espectacular, con un castillo en lo alto de la colina (nos suena ¿verdad?) fue muy conocida mundialmente gracias a la revista National Geographic, y bien merece la visita por nuestra parte. Una iglesia de base circular, el castillo y su historia urbana nos recordará un pasado “moderno”, pero es que además en cerquita conoceremos también los inicios del hombre: las Peñas de los Gitanos. Los dólmenes serán los testigos de la historia que se quedaron para contarnosla a nosotros, y hoy en día es posible gracias a la propietaria del terreno que quiere compartir su amor por este misterio que es el inicio de la humanidad.

 

caminos desde la montaña a la costa

También Moclín, que igualmente se deja ver desde la Fortaleza de la Mota. En esta ocasión volvemos a ver un castillo en la cima de una montaña, y cuya población vivió a la sombra de su cobijo. Moclín cuenta con una de las rutas más visitadas, la ruta del Gollizno, que en parte discurre por la ribera del río Velillos, que puede que nos suene por ser el río que nace en Frailes y que también ofrece alguna ruta por el municipio alcalaíno.

Ruta por el Gollizno, Moclín

Pero no dejamos de lado otros lugares un poco más alejados. Sobradamente conocidas son Las Alpujarras, con numerosos pueblos que la componen. En este lugar veremos sitios mágicos como la conocida Soportújar y algunos menos visitados pero que igualmente nos quitarán el hipo como Busquístar y otros tantos. Sin ir más lejos y ya de camino a la costa, está Órgiva, con una ruta llena de olivos milenarios y terrazas cuidadas. 

 

Ruta por los pueblos alpujarreños. Una mezcla de tradición y naturaleza

En el valle de Lecrín, Padul, es una población menos conocida, llana, y a veces pasada por aburrida. Pero cuando nos bajamos del coche y encontramos la ruta del Mamut, ¡cielos! ¿una mamut?, pues sí la ruta del Mamut y la laguna de Padul, que seguramente serán lo que hagan de la visita a Padul un día fantabuloso para la familia.

 

El mamut es el protagonista más singular de nuestra visita a Padul

Y ya sin entrar en cada pueblo, pero en la costa granadina encontraremos sin duda lugares para comer, relajarnos viendo el mar y disfrutar de las olas sea la época del año que sea, y todo como siempre digo, muy cerquita de Alcalá. ¿Cómo no quedarnos en un pueblo tan céntrico de lugares tan diferentes?

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